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domingo, 30 de enero de 2011

Nicolás Guillén y Motivos de Son




Motivos de Son
  de Nicolás Guillén.


  Lo que fuera el mandato en la corriente denominada Mulatest, basada en las ideas de Hujhes Landjtón ( poeta negro de New York, que pensaba que el negro debía buscar su propia voz en el habla de su gente) llega por medio de Guillén a convertirse en el gesto semántico de Motivos de Son, donde lo híbrido producido por la mezcla de la cultura negra y blanca está acentuado por un tono irónico, incluso cruel. Tomando como base los temas populares, sus personajes más recurrentes, los niveles de lectura sufren un punto de inflexión donde lo anecdótico es un juego entre lo semántico y lo puramente fonético hasta generar significantes icónicos, musicalidad como característica propia de la cultura negra. Los ocho poemas parecen tener un orden cerrado, orden que sólo se da en lo semántico, son las historias, las anécdotas, siempre de un Yo a un Tú masculino, exceptuando el poema Búcate plata, donde el Yo es por única vez en todo el poemario, una voz femenina. El primer poema, titulado Negro bembón nos suena raro desde el principio, bembón por jetón, en un esfuerzo porteño de alcanzar un equivalente, nos permite reconocer la utilización de regionalismo, palabras tales como: majagua (traje de lujo), logra ya desde ese nivel, lo semántico, alzar la propia voz de su cultura. El poema comienza con una interrogación: “¿Por qué te pone tan bravo...?”, y de esta manera marca un fuerte yo poético en una especie de diálogo mudo, pero pertenecientes ambas a la misma cultura ( el uso de regionalismos) y desde lo fonético, la absorción de la “s” final para lograr así el simulacro de habla de los negros. Con una métrica irregular ( también como constante en todos los poemas), y rimas asonantes en vocales abiertas, el poema va dejando paso a lo anecdótico para dejar un sabor irónico que se va a ir perpetuando. La mujer o la sociedad, el caso es que se reconstruye un tema popular como podría ser el del arquetípico hombre mantenido. Desde esa perspectiva podríamos arriesgar que el Yo poético es en definitiva la voz del pueblo que baja sentencias. El diálogo irá entretejiendo los distintos valores semánticos al recorrer los poemas, en Mulata, por ejemplo, si bien puede percibirse un Yo poético entre iguales, dado por medio del intercambio de expresiones de cultura popular: “como nudo de corbata” es necesario llegar hasta el final para que la significancia retumbe con más crueldad que ironía. Crueldad que se da en su mismo seno: ¡que yo con mi negra tango / y no te quiero pa na! Dialogo que venía decantándose hasta formar dos polos aparentemente inconciliables, la idea de que los negros mestizos se creen superiores, queda expuesta como crítica y voz denunciante. Desde el nivel morfosintáctico, la característica que va a primar a lo largo de los ocho poemas que incluyen Motivos de Son es la utilización de la anáfora, pero una utilización muy especial, y que acaso sea uno de los grandes hallazgos de Nicolás Guillén: la musicalidad. Los poemas tienen ritmo, no son ya para ser cantados, ni siquiera para ser leídos, hay poemas enteros como por ejemplo Sóngoro Cosongo que parecen estar hechos para ser bailados; genera ritmo, significantes icónicos que a su vez generan un ritmo de danza que desplaza lo semántico para articularse con expresiones locales como “Aé” , o bien regionalismos como mamey, logrando que el lector por medio esos recursos, se figure a una mujer bailando mientras el Yo poético queda como en una sombra bajo sus reminiscencias. Si como dijimos anteriormente, el gesto semántico en Motivos de Son es la búsqueda y revaloración de la propia cultura, en el poema Tu no sabe inglé, y que acaso sea un anticipo de lo que sería después WEST INDIES LTD, se nota claramente no ya un antagonismo que se da entre hombres de una misma cultura, sino la necesidad de preservarla, pura, cabalmente, como en un legado de Martí, de otras que pueden llegar a corromperla.
  Nicolás Guillén logra su cometido, de otro modo Motivos de Son hubiera sido olvidado, allí está la búsqueda del poeta, la inefable necesidad de un cambio que irá creciendo progresivamente incluso más allá de Sóngoro Cosongo. Una obra literaria sólo puede valorarse a la distancia, pero aún así, y en un leve anacronismo nos sigue hablando, o por lo menos le sigue hablando al pueblo cubano. Una obra como Motivos de Son bien puede salir impresa con fecha del 2001 y no habría una diferencia abismal, Búcate plata o Tú no sabe inglé nos sigue hablando, sea cual fuere la ideología política.
 













































































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